Ir al contenido principal

Saltar, con o sin agua.

Hay situaciones que nos tiran al abismo. Sin dejarnos pensar, incluso, sin darnos siquiera una manera de escapar, como solemos acostumbrarnos. No. Se aseguran de que no tengamos opción, que la única  solución posible sea esa, la de hacer lo que tenemos que hacer. O en mejores palabras, ser lo que vinimos a ser, recordar quienes somos, y de una vez y para siempre, agarrar a la vida, mirarla de frente a los ojos y decirle: perdón por olvidarte y dejarte a oscuras, ahora vengo a brillar. 
Porque aunque duela, hay personas que una vez que cumplen su misión, nos ayudan a cumplir la nuestra, de maneras que a veces, nos desgarran el alma. Si, así, como lo digo. Podrá sonar exagerado, pero no creo que haya una persona que niegue que esa sensación es real. Porque de veras, que nada en ese momento, puede darte un mínimo de alivio. Nada es más doloroso que eso. Y una vez que lo sentimos, todo cambia, nada en nuestras vidas es igual, aunque segundos después nuestra vida pareciera seguir normal. Existe algo en nuestro interior que se quema, o que se enciende, o que se transforma. Y marca un final, pero también un inicio. Marca el cambio de un ciclo. Nos marca por siempre. 
Y aborrezco que necesitemos llegar a estas situaciones para darnos cuenta del poder de creación que nos regalaron, del poder que tenemos de ser lo que se nos ocurra ser, y consecuentemente, hacer. Aun así, agradezco que nos ocurran. Y que caigamos al abismo. Y que no nos den opción. Y que hagamos lo que vinimos a hacer. Sin más. Sin darnos la oportunidad de pensar. Bienvenidos, seres creadores. A partir de ahora, todo vale. Espero que caigan al abismo, al menos seremos muchos allí y podremos acompañarnos en el proceso.  
  
PS. 
Gracias, queridísima alma abuelana. Que me diste vida en un principio, y me hiciste renacer. Serás eterna. Nos encontraremos en otro momento. Espero recordarte. Un alma como la tuya no es difícil de confundir. Hasta siempre 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Consciencia

   Me he llevado a situaciones donde tuve que explicar lo que mi cuerpo estaba sintiendo, lo que mi mente estaba procesando. Generalmente, no me sale decir otra cosa que frases armadas que he escuchado por ahi, que resuenan en mi, entonces muy simplisticamente las largo. Claro, hay todo un tema detras de mi facilidad al habla, y es que lo he vivido. Ahi es donde se crea el fallo entre el que me escucha y quiere entenderme y mi persona.       En estas situaciones, me he dicho a mi misma, que necesitaba encontrar una manera de poder explicar lo que me pasaba. No me ayudaban las tipicas frases de: tienes que romperte para que entre la luz, o meditá, estar presente o vivir el dia a dia. Si, por alguna razon grandes pensadores han traido a la vida esas frases llenas de sabiduria, pero que en lo cotidiano se pierde la esencia. Me ha pasado de chica, de sentirme atraida por tales pensamientos expresos, pero no fue sino despues de mi despertar espiritual que pude en...

Quiero

Quiero que te mimes. Un baño de sales, una manta acogedora, que te quedes mirando el mar. Quiero que sueñes. Que sueñes mucho. Que toda idea aparezca en esa cabeza, la anotes, la mires, la hagas tuya. Que lo sientas, en algún tiempo, ya es real. Deseo que tengas contacto con la naturaleza, tu única guía. Ella nos marca los ciclos, nos habla en señales, nos dice que todo cambia, pero que todo está bien. Deseo también, que te destruyas y construyas mil veces. Que nunca termines de saber quien sos, Que te gusta Donde preferís estar Y con quien. Que eso cambie, siempre. Porque lo único que existirá siempre es eso mismo, el cambio. Porque todo fluye, todo se transforma. Y eso es principio básico. No me lo inventé yo.  Porque la tierra no pasa dos veces por el mismo lugar. Y vos tampoco.  Tenes el poder creativo que nunca imaginaste. Úsalo. Que todos los días se te ocurra algo nuevo que hacer, que decir, que ser. Toca el aire, dale forma. Imagina. Sonríe. Agradece que se te da la po...